El tejido conectivo de los edificios
La explicación más limpia que he escuchado sobre espacios liminales la dio Kane Parsons en el estudio TIFF Melissa Chung, en un clip de 45 segundos que vale más que muchos ensayos de cinco páginas.
La idea es esta: un espacio liminal, en sentido arquitectónico, es el tejido conectivo de un edificio. No el destino. El trayecto.
Un pasillo. Una escalera. La sala de espera de un aeropuerto. Cualquier lugar cuya función es llevarte de un sitio a otro, no retenerte.
Eso es lo que los hace raros. No están diseñados para que te quedes. Y cuando apareces en uno solo, sin nadie más, el cerebro lo registra como algo fuera de lugar. Como una imagen del mundo real que de algún modo ha perdido su contexto.
Parsons lo resume con una frase que se queda: connective tissue locations. Tejido conectivo. No hay mejor manera de decirlo.
El salón de tu infancia puede serlo
Aquí está el matiz que más me interesa de lo que dice Parsons.
Un salón normalmente no es un espacio liminal. Es un destino. Es donde llegas, donde te sientas, donde pasan las cosas.
Pero el salón de tu casa de la infancia, el último día antes de la mudanza, con las cajas apiladas y los cuadros descolgados, sí puede serlo. El espacio no ha cambiado físicamente. Lo que ha cambiado es la relación entre tú y ese lugar.
Eso significa que la liminalidad no es solo arquitectónica. Puede venir de la situación, del tiempo, de lo que sabes que está a punto de ocurrir. El mismo cuarto puede ser completamente normal un martes y profundamente inquietante el miércoles si es el último día que vas a estar en él.
Hay toda una comunidad construida alrededor de esta sensación. El subreddit r/LiminalSpace lleva años recopilando fotografías de exactamente esto: espacios reconocibles que por algún motivo producen una incomodidad difícil de nombrar. Más de 500.000 personas suscritas. Algo estamos tocando.
Backrooms y el origen de todo esto
Kane Parsons no llegó a este tema por accidente. Es el director de The Backrooms, la película que creció directamente de uno de los memes de internet más reconocibles de los últimos años.
El concepto de The Backrooms nació en 2019 en 4chan: una imagen de una oficina vacía con moqueta amarillenta y luz de neón, acompañada de la idea de que si "traspasas" la realidad en el momento equivocado, puedes acabar atrapado en un laberinto infinito de habitaciones exactamente así. Sin salida. Sin nadie.
Parsons hizo un cortometraje basado en eso con 16 años. Se viralizó. Y ahora está desarrollando el largometraje.
Si quieres ver el cortometraje original, está aquí. Dura unos 10 minutos. Lo que más llama la atención no es el susto. Es lo mundano del entorno. Una sala de conferencias. Un pasillo de oficina. Cosas que ves cada semana y que de pronto se vuelven completamente amenazantes.
También vale la pena leer la postura de Parsons sobre el uso de IA en cine. En un momento en que todo el mundo habla de generación de imágenes, él tiene una posición clara.
La arquitectura de lo inquietante
No es solo una cosa de internet. Los arquitectos llevan décadas pensando en cómo ciertos espacios afectan al estado mental de quien los habita.
El concepto de espacio liminal en arquitectura tiene una definición propia: los umbrales, las transiciones, los espacios de paso que articulan el movimiento entre zonas. Escaleras, corredores, vestíbulos. ArchDaily tiene un artículo largo sobre exactamente esto, con ejemplos de edificios reales diseñados para que la transición entre espacios sea una experiencia en sí misma, no solo un medio.
Lo interesante es cómo el meme de internet y el análisis arquitectónico han llegado al mismo punto desde sitios completamente distintos. Uno parte del miedo y la extrañeza. El otro parte del diseño y la función. Pero los dos están describiendo lo mismo: que hay espacios cuya identidad está definida por el movimiento que facilitan, y que cuando ese movimiento desaparece, algo no cuadra.
La Liminal Space Aesthetics Wiki cataloga todo esto con un nivel de detalle que, honestamente, sorprende. Es un archivo colectivo de la estética, con subgéneros, referencias y debates sobre qué cuenta y qué no.
Parsons en TIFF: 45 segundos que explican mucho
El clip viene de TIFF, el Festival Internacional de Cine de Toronto, uno de los festivales más importantes del mundo. Cuando invitan a alguien a su estudio para explicar un concepto en menos de un minuto, normalmente es porque hay algo real detrás.
Kane Parsons tiene una forma de hablar que no parece la de alguien que ha preparado un discurso. Parece la de alguien que ha pensado mucho sobre esto porque necesitaba entenderlo para hacer su película.
La distinción que hace entre liminality arquitectónica y liminality situacional es útil precisamente porque no la presenta como una teoría. La presenta como algo que te ayuda a clasificar espacios reales. A entender por qué un pasillo de hotel vacío a las tres de la mañana te pone los pelos de punta y una habitación llena de gente no.
Es una herramienta de pensamiento. Y es de las que se quedan.
Por qué esto importa en vídeo
Hay algo curioso en ver este clip y querer saber más sobre los espacios que aparecen, sobre la película, sobre el cortometraje original. El vídeo apunta a cosas reales: una comunidad, una película, un archivo estético, un debate arquitectónico. Pero el formato no te deja ir a ningún sitio. El vídeo termina y tú te quedas buscando en otra pestaña.
Eso es exactamente el problema que intenta resolver VidLink. Que lo que aparece en pantalla, ya sea una referencia, un lugar, un concepto o un proyecto, pueda llevar al espectador directamente al sitio relevante, sin salir a buscar. El vídeo sabe dónde mira el espectador en cada segundo. Tiene sentido que también sepa adónde puede llevarlo.