Qué es Bugonia y de qué va
El título es raro. Y tiene motivo.
Bugonia es una palabra que viene del griego antiguo y se refiere a la creencia de que las abejas podían nacer espontáneamente del cadáver de un buey. Una idea absurda. Una idea perfecta para una película de Yorgos Lanthimos.
El filme llega a cines el 24 de octubre. Lo distribuye Searchlight Pictures, la misma casa que apostó por él en Pobres Criaturas. Y la premisa gira alrededor de las teorías de la conspiración — esa convicción, muy humana y muy documentada, de que hay fuerzas ocultas controlando el mundo. Scientific American lo ha explicado mejor que nadie: las creemos porque nos dan sensación de control en un mundo que no lo tiene.
Lanthimos toma eso y lo lleva hasta el absurdo. Hasta la ciencia ficción. Hasta el territorio donde sus películas viven mejor.
La herencia de Save the Green Planet
La película está basada en Save the Green Planet, el filme surcoreano de 2003 dirigido por Jang Joon-hwan. Puedes verla en IMDb.
Esa película ya era difícil de clasificar. Parte thriller, parte comedia negra, parte ciencia ficción sobre un hombre convencido de que los alienígenas están infiltrados entre nosotros. Una obra de culto que mezcla géneros sin pedir permiso.
Lanthimos la toma y la convierte en algo propio. La tradición de alienígenas en el cine tiene décadas, pero pocas veces se ha tratado desde la paranoia personal con este tipo de humor. El cine surrealista tiene una larga historia de hacer exactamente eso — coger el miedo real de la gente y volverlo imagen extraña, incómoda, graciosísima.
Bugonia parece vivir ahí.
Emma Stone y Jesse Plemons, otra vez juntos
Emma Stone y Jesse Plemons ya trabajaron juntos en Kinds of Kindness, el anterior filme de Lanthimos. Ahora repiten.
Eso no es casualidad. Lanthimos trabaja con actores de confianza. Stone ya lleva varios proyectos con él — Pobres Criaturas, La Favorita. Y Plemons ha demostrado que puede sostener el tipo de incomodidad que Lanthimos exige sin que se note el esfuerzo.
A eso se suma Willem Dafoe. Un reparto que no necesita mucha explicación.
El resultado en el tráiler es lo que ya conocemos de él: diálogos que suenan ligeramente mal, situaciones que escalan sin lógica aparente, personajes completamente convencidos de cosas que no tienen sentido. Es el lenguaje del cine de autor que Lanthimos ha ido construyendo desde Dogtooth y The Lobster hasta Killing of a Sacred Deer.
Lanthimos y su lugar en el cine actual
Yorgos Lanthimos lleva años siendo uno de los nombres más reconocibles del cine griego contemporáneo. Y uno de los más reconocibles a secas.
Su historial en festivales habla solo. Premio del Jurado en Cannes. Palma a mejor película. Varios premios BAFTA. Candidaturas al Oscar. El Festival de Cannes ha sido su escaparate natural durante años.
Pero lo que hace interesante su carrera no son los premios. Es la consistencia del tono. Cada película suya tiene esa misma cualidad extraña: personajes que funcionan con reglas propias que el espectador nunca termina de entender del todo. Y eso, en lugar de frustrar, engancha.
Bugonia promete seguir en esa línea. La música del tráiler — Good Luck, Babe! de Chappell Roan — ya dice algo sobre el tono que busca. Ni demasiado oscuro ni demasiado ligero. Exactamente en el medio incómodo donde él trabaja mejor.
Si quieres seguir la cartelera y fecha de estreno, octubre 24 es la fecha.
Lo que pasa cuando el vídeo lleva a algún sitio
Un tráiler como el de Bugonia está lleno de referencias. Películas anteriores de Lanthimos. El filme coreano del que parte. Los actores. La distribuidora. La canción.
Un espectador que quiera tirar de cualquiera de esos hilos no tiene forma de hacerlo mientras mira el vídeo. Para cuando termina, ya se le ha olvidado la mitad.
Eso es exactamente el problema que resuelve VidLink. Cada momento del vídeo puede llevar a algún sitio — la filmografía de Lanthimos en Letterboxd, la película original en IMDb, la canción en Spotify — sin sacar al espectador del flujo. El vídeo deja de ser un callejón sin salida y se convierte en un punto de partida.
En un tráiler como este, con tantas capas, eso cambia bastante la experiencia.