Un meme de internet llega a los cines

Los Backrooms empezaron como una imagen. Una foto de una habitación vacía, con moqueta amarilla y luz fluorescente, publicada en 4chan en 2019. Alguien escribió que si «noclipeas» a través de la realidad en el lugar equivocado, acabas aquí. En un laberinto infinito de habitaciones vacías que huelen a polvo húmedo y no tienen salida.

El meme creció hasta convertirse en una mitología entera. Vídeos, relatos, wikis con mapas de niveles que nadie ha explorado del todo. Know Your Meme tiene documentado el origen completo si quieres entender de dónde viene todo esto antes de ver la película.

Ahora A24 lo convierte en largometraje. Y eso no es poca cosa.

Kane Parsons: de YouTube a A24

El director es Kane Parsons. Antes de esta película, era kanepixels en YouTube — un creador que publicó cortometrajes de los Backrooms rodados con una estética de found footage que parecían grabados dentro del propio meme. Cámara inestable, luz fría, pasillos que no terminan nunca.

Uno de sus cortos acumuló decenas de millones de visitas. A24 lo vio. Y en lugar de contratar a alguien con un currículum más largo, le dieron la película a él.

Tiene sentido. Parsons no está interpretando los Backrooms desde fuera. Los entiende desde dentro. Sabe exactamente qué hace que esa imagen —la habitación vacía, el silencio, la escala imposible— produzca la sensación que produce.

Si quieres seguir lo que está haciendo antes del estreno, está en X como @kanepixels.

El reparto que nadie esperaba aquí

Chiwetel Ejiofor encabeza el reparto. Junto a él, Renate Reinsve —a quien conocemos de The Worst Person in the World, la película noruega de Joachim Trier que arrasó en festivales— y Mark Duplass, que lleva años siendo una de las voces más interesantes del cine indie americano y al que puedes seguir en X. También Finn Bennett y Lukita Maxwell.

Es un reparto raro para una película de terror basada en un meme. Pero eso es exactamente lo que hace que esto sea interesante. No es una producción de estudio convencional que coge una IP viral y la explota. Es A24 apostando por algo que tiene peso real detrás.

El tráiler lo deja claro: el tono no es de película de sustos rápidos. Es lento, claustrofóbico, casi documental. Alguien encontró el lugar. Vuelve con pruebas. Y lo que hay dentro es demasiado grande para entenderlo de una sola vez.

Lo que el tráiler muestra y no explica

El tráiler empieza con una conversación sencilla. Alguien encontró algo en una tienda. Un lugar. «It's massive in there», dice. No sé si lo creería tampoco.

Lo que sigue es una acumulación de imágenes que no se explican. Pasillos. Habitaciones. Una escala que no encaja con ningún edificio real. Y una frase que lo resume todo: lleva aquí todas las noches desde que encontró el lugar y apenas ha arañado la superficie.

Eso es el núcleo de los Backrooms como mito: la infinitud. No es un laberinto que puedas resolver. Es un espacio que simplemente continúa. Y la película parece entender que el miedo no está en lo que aparece, sino en lo que no termina nunca.

El estreno es el 29 de mayo. Los tickets están ya disponibles en backrooms.mov. La página de la película en A24 tiene algo más de contexto sobre el proyecto.

Por qué A24 funciona distinto

A24 es el estudio detrás de Everything Everywhere All at Once, Midsommar, Moonlight, Uncut Gems. Llevan años apostando por directores con una visión específica y dejándoles hacer la película que quieren hacer.

Eso no significa que todo lo que tocan sea brillante. Pero sí significa que cuando cogen un proyecto como este —un director de YouTube, un meme de internet, un reparto de actores serios— lo están haciendo con alguna convicción real, no solo porque el IP tiene tracción en redes.

Queda por ver si la película cumple. Pero el punto de partida es honesto.

El vídeo que no te deja actuar

Hay algo que este tráiler hace bien: en el segundo que aparece Renate Reinsve, o cuando ves el cartel con el reparto completo, quieres saber más. Quieres saber quién es ese director. Quieres buscar el meme original. Quieres comprar la entrada.

Pero el vídeo no te deja hacer nada de eso. Ves, y luego tienes que ir a buscar por tu cuenta.

Eso es exactamente el problema que resuelve VidLink. Cualquier elemento que aparece en pantalla —un actor, un estudio, una URL— puede volverse clicable directamente desde el vídeo. El espectador no sale a buscar. Actúa en el momento. Para un tráiler como este, donde cada nombre en pantalla es una puerta a algo más, esa diferencia es real.